:: De Ideas #1
"Yo tal vez había olvidado que al comienzo de la guerra, cuando habían caído Polonia, Francia, Bélgica, Holanda, Noruega, cuando Inglaterra defendía sola al mundo libre, nos reunimos (por indicación de Borges y mía) en el restaurant chino La Pagoda, (...) para firmar un manifiesto en favor de los aliados.
Esa mañana, los primeros en llegar fuimos Borges, Ulyses Petit de Murat, Martínez Estrada y yo. Entre Borges y yo explicamos nuestro propósito. Martínez Estrada dijo que él quería hacer una salvedad o, por lo menos, un llamado a la reflexión. Nos preguntó si no habíamos pensado que tal vez de un lado estaban la fuerza, la juventud, lo nuevo en toda su pureza, y del otro, la decadencia, la corrupción de un mundo viejo.
Yo pensé que con un personaje así no se podía ni siquiera discutir y, mentalmente, lo eliminé de la posible lista de firmantes. (...)
Ulises Petit de Murat se levantó y dijo que para nosotros el asunto era más simple: "De un lado está la gente decente, del otro los hijos de puta". "Si es así-contestó Martinez Estrada- firmo con ustedes encantado", y ante mi asombro estampó su firma.
Adolfo Bioy Casares - Descanzo de caminantes


